domingo, 31 de agosto de 2014

Begin again (John Carney, 2014)



John Carney ha demostrado ser un director especialmente dotado para contagiar la emoción que produce la música (en especial la música en progreso, en desarrollo) a través de sus películas. Lo hizo en su maravilloso filme de 2006 Once y lo ha logrado en Begin again. En ésta Dan, un productor musical en horas bajas, tanto en su vida profesional como en la personal, encuentra a una cantante (en realidad encuentra una canción) que lo saca de la cueva y le hace volver a emocionarse con aquello que creía perdido. Le propone grabar un disco por toda Nueva York y producirlo. Ella acaba de vivir una ruptura sentimental cuya tristeza vuelca en sus canciones.

Me interesa mucho la figura del productor que “ve” la música, esa figura que ahora parece casi perdida y que es capaz de extraer de un músico lo mejor. El profesional al que buscaban todos aquellos artistas que querían que su música brillara en todo su esplendor al pinchar el disco o poner el cd en el reproductor. Impagable es la escena en la que Dan, después de que hayamos escuchado la actuación de Gretta, empieza a ver los arreglos de la canción. Muy pocos que no sean Carney pueden contar eso como él, pues además ha estructurado muy bien la narración para que vivamos el cambio que se produce en la canción con la visión de Dan.

Hay muchos otros temas relacionados con la música en la película tratados sin maniqueísmos y con sensibilidad: la industria musical, la creación, la imagen de los artistas, los seguidores…


Emocionante en más de una ocasión, resulta una película conmovedora que escenifica muy bien por qué la música no es sólo un entretenimiento. “¿Has visto cómo las situaciones más banales cambian si las escuchas con música de fondo?”, dice Dan en un momento de la película.


domingo, 6 de julio de 2014

"Alondra", de Deszó KOSZTOLÁNYI (1924)



La única hija de los Vajkay, a mitad de la treintena, a la que llaman siempre por su apodo, ‘Alondra’, sale excepcionalmente de viaje a ver a unos parientes. Sus padres no están acostumbrados a estar sin Alondra, ni ella sin ellos. Ákos “no entendía, ni nunca había entendido de mujeres, pero tenía la certeza de que su hija era fea”. Pasan todo el tiempo juntos, al margen de la vida de la pequeña ciudad de Sárszeg, casi aislados. Cuando ella se marcha en el tren y sus padres quedan en la estación (maravillosamente narrado al comienzo del capítulo 3) “con la expresión triste y estúpida de quien acaba de perder algo de manera inesperada”, se sienten solos, pero poco después descubrirán que pueden disfrutar de su libertad y de su tiempo, y hasta de los chismorreos de la ciudad. A pesar de ello no pueden evitar sentirse algo culpables, aunque no dejen de acordarse constantemente de Alondra.

Hay muchas cosas que los personajes no dicen en Alondra. En esta novela, llena de silencios y sobrentendidos, de tantos pensamientos ocultos que marcan la vida de cada personaje, de tristezas calladas pero también de humor, Kosztolányi deja una prueba indiscutible de su talento como narrador, tan admirado por Sándor Márai. Dibuja a los personajes con sutileza, se entretiene en detalles que pasan de poder ser prescindibles a magistrales (como la descripción de la orquesta en el teatro).

Alondra no tiene nombre, sin embargo Kosztolányi no se oculta como narrador, sino que aparece incluso explícito en los epígrafes que presentan cada capítulo (aquí parecen combinarse las influencias de la narrativa de la segunda década del siglo XX con la tradición clásica). No necesitamos un truco de ficción para creernos la historia de los Vajkay, porque es lo suficientemente hermosa para que nos perdamos en ella y permanezca con nosotros mucho después de cerrar las páginas del libro.

domingo, 29 de junio de 2014

"Alguien dice tu nombre", de Luis GARCÍA MONTERO. (2014)



Una novela que cuenta la historia de un joven en primer año de carrera, que encuentra su primer trabajo y experimenta su primera relación amorosa durante el caluroso verano de 1963 en Granada, parece una propuesta más que apropiada para esta época. Y lo es.

El poeta Luis García Montero continúa su andadura en la narrativa con esta, a priori, sencilla historia cuyo protagonista quiere ser escritor. Alentado por su profesor, acepta un trabajo que le permita ganar algo de dinero y acumular experiencias vitales. A lo largo del diario de León Egea conocemos este proceso de aprendizaje literario, amoroso, vital. En la editorial Universo, León comenzará a ofrecer esperanzas de futuro en cómodos plazos, experimentará el dolor que se siente cuando los zapatos no ajustan, y encontrará en Consuelo un respiro, un descanso, a la vez que una frustración que choca contra los miopes principios de una sociedad que aún ve, como en una pesadilla, las imágenes de una guerra reciente. Como se ve, nada es aleatorio. Pero León también tiene un pasado: el del provincianismo y el caciquismo del que huye, de sus relaciones familiares, de la herencia determinista, de las fronteras invisibles.


La poesía de García Montero palpita bajo la prosa de Alguien dice tu nombre, o al revés. Elegancia, belleza, cuidado y sentido del humor se combinan de forma sencilla, natural. A través de ese lirismo llegamos a la certeza de que todo lo que nos queda son los recuerdos, porque “todo lo que nos afecta permanece en nosotros, aunque se pierda en el tiempo”.


jueves, 19 de junio de 2014

Suspense (The innocents. Jack Clayton, 1961)




El realizador británico Jack Clayton decidió llevar a la pantalla, tras su primera película Un lugar en la cumbre, la novelita de Henry James Otra vuelta de tuerca, un perturbador relato de fantasmas con un fuerte componente psicológico. Aunque en realidad lo que adaptaba, en parte, era una versión teatral que se había estrenado con éxito en 1950 bajo el título The innocents.

Suspense (The innocents), pasa por ser una de las mejores adaptaciones que se haya hecho de un clásico de la literatura y, concretamente, del género de terror. Quizás sea así porque consigue trasladar a la pantalla un texto muy ambiguo, extraño, de naturaleza enigmática, y en cuyos valores literarios, en su narración y en la voz de su protagonista se sustenta James para crear el desasosiego y el horror.

En Inglaterra, a finales del siglo XIX, un terrateniente contrata a una institutriz para que se haga cargo de sus sobrinos en su mansión familiar. Los niños, Flora y Miles, tienen un comportamiento tan exquisito como a veces extraño, lo que fascina y perturba a la institutriz. Todo ello empeora cuando cree ver a los fantasmas de la anterior institutriz y del jardinero.

La deslumbrante fotografía en blanco y negro de Freddie Francis, las sombras y las luces que dominan los encuadres, los espacios vacíos crean una sensación angustiosa. No en vano la ambientación es uno de los elementos más logrados de la película.


Una de las dificultades de adaptar la obra es el punto de vista pues, como decía, en la novela de Henry James sabemos lo que la institutriz (que allí no tiene nombre) cuenta. En la película de Clayton se consigue que veamos lo que ella ve, y dudemos, como en el texto, de si los demás, los niños (los inocentes) también lo hacen.




TESLA - Simplicity (2014)




El título del nuevo disco de Tesla, ‘simplicidad’ o ‘sencillez’ (que no ‘simpleza’) es de los que hablan por sí solos. Tesla no ha sido nunca una banda que haya abusado (ni usado) adornos ni excesos (“No Machines!”), pero de simples no han tenido nada. El título se refiere más a lo fundamental, me atrevo a hablar casi de pureza. En la primera canción, “MP3”, de ritmo potente y guitarras duras (muy al estilo de los 70), se puede escuchar, casi como algo testimonial, el rasgado de una guitarra acústica; y no es la única canción en la que ocurre. Ellos son el estandarte de lo que se está perdiendo (de lo que estamos perdiendo) en el mundo de las tecnologías que nos usan y no nosotros a ellas. Y si lo pensamos, en realidad no las necesitamos tanto como creemos. Perdemos lo fundamental, lo humano, lo sencillo. La materia se desvanece y todo se vuelve virtual. Al final, como siempre, hay que volver a la esencia. Y Tesla son la esencia, pues han logrado hacer un disco de grandes canciones con muy pocos recursos.

Uno se siente afortunado ante la tarea de reseñar este álbum (nada menos que 14 canciones), porque tiene la sensación de poder hablar de un disco sobresaliente, que alcanza aquello a lo que sólo se llega con experiencia, sabiduría y sensibilidad. Y todo por ser tan sencillo como emocionante, tan directo como cálido, tan eléctrico como natural.

No es fácil encontrar un trabajo tan lúcido como éste pues, como dije al principio, la tendencia a confundir la sencillez con la simpleza lo ensucia todo. Esta no es la sencillez del aficionado, sino la del sabio con experiencia.

Los principios fundamentales de la banda están al completo en Simplicity, cada una de sus etapas queda reflejada en el álbum, sus extremos, sus raíces, sus experimentos, desde su primer disco hasta el último. Por ello pienso que estamos ante un trabajo medular, que muestra la esencia de Tesla, y casi por extensión, la esencia del hard rock puro sin aditivos. Así, al escuchar “Ricochet” uno no reacciona inmediatamente, sino que tiene que esperar a que esos elementos esenciales alcancen su médula y, al entrar en contacto con ella, la escucha cobre sentido.

Puro Tesla es el medio tiempo “So divine…”, pausado en las estrofas y febrilmente rítmico en el estribillo. ¿Cómo es posible que una voz como la de Jeff Keith, que podría ser desagradable, se convierta en algo tan imprescindible? Hay quien escucha una voz potente, con un timbre bonito, haciendo sensacionales agudos y exclama “¡Qué bien canta!”. Lo que hace Keith es insustituible y único, y transmite toda la chulería, la rabia y la emoción. En lugar de disimular o maquillar esos rasgos (voz machacada, timbre de voz) los refuerza y acentúa, como en el final de “Break of dawn”. Llamémoslo ‘autenticidad’. Eso vale más que muchas voces hermosas. Cantar un tema tan grande y tan sencillo (otra vez) como “Honestly” (Honestly, I’m just a simple man, doing the best that I can) no es nada fácil, al menos hacerlo como él. Inconfundible; él es Tesla.

¿Hablamos de las guitarras? Frank Hannon es rock crudo (muy bien secundado por Dave Rude). Los dibujos clásicos de la banda saltan desde el comienzo hasta el final, tanto en los tiempos más rockeros como en los acústicos, y los solos a dos guitarras tan habituales en el grupo tampoco faltan (“Timebomb”).  La producción del disco, asimismo muy cruda, resalta todos estos elementos que recurren a lo esencial en varios de los solos (“Other than me”).

Y es que Simplicity es una mina de buena música en la que brillan en medio de tanta oscuridad (no olvidemos que el disco tiene elementos pesimistas) canciones semiacústicas, medios tiempos y baladas (algunos se quejarán de su exceso, ya lo estoy viendo). “Burntout to fade” es absolutamente emocionante, descorazonadora en su estribillo; e inmediatamente después entra con piano y guitarras la deslumbrante “Life is a river”, una canción que flota en una sencillísima melodía que, casi sin cambiar, llega hasta el estribillo para dejar encandilado a la primera al oyente: Life is a river. Le it flow. Let the river flow. El solo de guitarra es aún más asombroso, pues estirando unas pocas notas llena de intensidad una canción (sencillamente) magnífica.

La matrícula de honor se la llevan en varias asignaturas, pero en “Break of dawn” no tienen competencia: guitarras pesadas a lo Bust a nut, sus coros de críos enrabietados y esa batería de Troy Luccketta que vuelve loco a cualquiera tras poseer sus cervicales. El comienzo de “Sympathy” con el bajo de Brian Wheat lleva el sello de Tesla a fuego en sus compases.


Tesla dejan con Simplicity testimonio de su tiempo. Son la prueba de que siempre lo nuevo o “moderno” no es mejor. Las emociones son eternas (no muñequitos amarillos con caritas que sustituyen las palabras). Nada puede sustituir el sonido de las guitarras ni la emoción de la sencillez. Para hacer gran música no se necesitan muchos medios. Así de simple. 




martes, 6 de mayo de 2014

ORACIONES COORDINADAS


          Cuando dos o más oraciones se encuentran en el mismo nivel sintáctico dentro de un mismo enunciado se denominan oraciones coordinadas. Estas oraciones no implican dependencia o subordinación y se unen mediante nexos (conjunciones) coordinantes.

 Según el tipo de nexo que une las oraciones coordinadas y, por tanto, el tipo de relación semántica que se establece entre ellas, las oraciones coordinadas se clasifican en: coordinadas copulativas, disyuntivas o adversativas.


  • Oraciones coordinadas copulativas: indican unión o suma  entre los significados de las oraciones; suma las informaciones de cada oración.

 NEXOS: y, e, ni.

                    Tengo cuatro hermanos   y   soy la menor de ellos
                                  Or. Coord.. 1             nexo              or. coord. 2

                    Me pidió perdón   e   insistió en sus excusas.
                        Or. Coord.. 1          nexo             or. coord. 2

                    Ni   me gusta el cine   ni   veo la televisión.
                    nexo         or. Coord.. 1         nexo         or. coord. 2


  • Oraciones coordinadas disyuntivas: expresan una elección entre dos o más variantes posibles, una alternancia entre los significados de las oraciones.

NEXOS: o, u, o bien.

                    ¿Alquilamos una película    o    nos vamos a dar un paseo?
                                  or. coord. 1                     nexo                      or. coord. 2

                    O    le pides perdón    u    Óscar seguirá enfadado.
                   nexo           or. coord. 1         nexo                or. coord. 2

                    O bien    nos vamos ya    o bien    comemos aquí.
                      nexo                 or. coord. 1           nexo                or. coord. 2


  • Oraciones coordinadas distributivas (o disyuntivas discontinuas): cuando las diferentes opciones presentadas por las oraciones se cumplen alternativamente.

NEXOS: ya...ya; tan pronto...como. Ej:


                           Tan pronto    llueve    como    sale el sol.
                        nexo              or. coord. 1     nexo            or. coord. 2



  • Oraciones coordinadas adversativas: expresan un contraste u oposición entre los significados de las oraciones, que se consideran opuestas.

NEXOS: sino (que) (adversativas excluyentes), pero, aunque (cuando equivale a pero), mas (adversativas restrictivas).

                    Juan no ha venido    sino que    se ha quedado en casa
                             or. coord. 1                       nexo                         or. coord. 2

                    He estudiado mucho    pero    no he aprobado.
                             or. coord. 1                   nexo               or. coord. 2

                    Aprobé Filosofía    aunque    suspendí Lengua.
                             or. coord. 1              nexo                   or. coord. 2



sábado, 26 de abril de 2014

Acentuación de diptongos e hiatos.


ACENTUACIÓN DE DIPTONGOS E HIATOS

     Las cinco vocales españolas se distinguen en:

  • Abiertas: a, e, o.
  • Cerradas (o débiles): i, u.

El diptongo


     Es la unión de dos vocales pronunciadas en la misma sílaba. Se considera que hay diptongo siempre que se da una de las combinaciones vocálicas siguientes:

  • Unión de vocal abierta + vocal cerrada, o viceversa (siempre que la vocal cerrada no sea tónica). Ejemplos:

                    cambiar     fue     salió     caimán     euro     coincidir

             Si la vocal cerrada es tónica nunca hay diptongo.

  • Unión de dos vocales cerradas (i, u) distintas:

                    viuda     ciudad     constituido     jesuita

  • Hemos dicho que a efectos de colocación de la tilde, la “y” como consonante distinta de “n” ó “s”. Por tanto, no llevan tilde las palabras agudas terminadas en vocal + y, pero sí las llanas terminadas en esta grafía. Algunas de las palabras que terminan en –y cambian esta letra en i al formar el plural. Es importante no olvidar la tilde en los casos en los que sea necesaria:

                    jersey ® jerséis
                    samuray ® samuráis

                   
NOTA: La h no tiene ningún efecto en los diptongos.

El triptongo


     Es la unión de tres vocales pronunciadas en la misma sílaba. La estructura vocal cerrada + vocal abierta + vocal cerrada siempre constituyen un triptongo. Ejemplos:

                    guau     averigüéis     ensuciáis

     Si una de las vocales cerradas es tónica nunca hay triptongo. Ejemplos:

                    abríais     temeríais

El hiato


     Es una secuencia de dos vocales pronunciadas en distinta sílaba. Hay hiato siempre que en la unión de vocal abierta + vocal cerrada o viceversa, la vocal cerrada sea tónica:

                    día     caído     leíste     Raúl

     También pueden ir unidas dos vocales cerradas iguales:

                   friísimo     chiita

NOTA: a efectos de hiato, la h no tiene validez.



Palabras que admiten dos formas correctas


Olimpíada o olimpiada
Período o periodo
Cardíaco o cardiaco

Maníaco o maniaco