sábado, 21 de diciembre de 2013

MARAGOLD: "Paradigm Tsunami". Nuevo videoclip.


Maragold presentan su nuevo single. El fantástico álbum al que pertenece lo comenté hace unos meses:

http://lospoetasdejose.blogspot.com.es/2013/06/maragold.html




martes, 10 de diciembre de 2013

La teoría de las nubes, de Stéphane AUDEGUY (2006)



Akira Kumo es un modisto japonés de 70 años que contrata a Virginie Latour para que le ayude a catalogar su biblioteca, en la cual atesora una enorme colección de libros sobre las nubes. Al tiempo que ella comienza a realizar esa tarea, Akira Kumo le cuenta varias historias relacionadas con las nubes: la de Luke Howard, el primer científico en ponerles nombre; la de Carmichael, un pintor del siglo XIX obsesionado con pintarlas; la del matemático Lewis Fry Richardson; o la del hombre cuyo misterio persigue Kumo, Richard Abercrombie, pues es el autor del único libro que no posee, ya convertido en leyenda y que tiene como título Protocol, del que incluso se desconoce su contenido.

Al mismo tiempo, Akira Kumo va desvelando su propia historia, cuyo origen está encadenado a otra nube, ésta creada por el hombre: la de Hiroshima. 

La teoría de las nubes fue una novela de enorme éxito en Francia. Se trata de una historia formada a base de relatos que tiene como puntos álgidos dos de ellos: el de Abercrombie y el del propio Kumo. A pesar de ello, quizás el relato menos trascendente y el que ocupa menos espacio en el libro, la historia de Lewis Fry Richardson, resulta especialmente conmovedor por tratarse de un acertado retrato del fracaso. 

El tono de la novela es bastante templado, en parte a causa de un narrador que no cede la palabra a los personajes, lo que le otorga un cierto aire de cuento. Si bien ese tono resulta agradable, el relato no llega a emocionar pero tampoco decae. El relevo de historias mantiene constantemente el interés con algunos hallazgos expresivos destacables. De todas ellas, la que se refiere a la infancia de Kumo quizás sea de las más logradas.

Uno de los planteamientos más atractivos de la novela, en mi opinión, está en la idea que opone la existencia de las nubes (lo permanente, lo eterno), siempre por encima, frente a la vida de los humanos. Y por otro lado, en el retrato de la obsesión de algunas personas que intentan captar lo inasible, lo cual les lleva al fracaso, a una constante sensación de derrota, ya que abandonan lo humano, la vida que les rodea, por alcanzar lo que está más allá de sus posibilidades. 


sábado, 23 de noviembre de 2013

José Antonio MARINA: Nuestra inteligencia es lingüística.


Muy interesante exposición en cinco minutos de José Antonio Marina sobre la lengua y la inteligencia.







viernes, 15 de noviembre de 2013

Texto del Arcipreste de Hita.


Ahí va el texto que os prometí:

El dinero quebranta las cadenas dañosas, 
tira çepos e grillos, presiones peligrosas; 
al que non da dineros, échanle las esposas: 
por todo el mundo faze cosas maravillosas.


Vi fazer maravillas a do él mucho usava: 
muchos meresçían muerte, que la vida les daba; 
otros eran sin culpa, que luego los mataba: 
muchas almas perdía e muchas almas salvaba.


Él faze caballeros de neçios aldeanos, 
condes e ricos omnes de algunos villanos; 
con el dinero andan todos omnes loçanos, 
quantos son en el mundo, le besan hoy las manos.


Yo vi a muchos monjes en sus predicaçiones 
denostar al dinero e a sus temptaçiones; 
en cabo, por dineros otorgan los perdones, 
asuelven los ayunos e fazen oraçiones.


Monges, clérigos e fraires, que aman a Dios servir, 
si barruntan que el rico está ya para morir, 
quando oyen sus dineros, que comyençan reteñir, 
quál dellos lo levará, comiençan luego a reñir.



En suma te lo digo, tómalo tú mejor: 
el dinero, del mundo es grand revolvedor, 
señor faze del siervo e del siervo señor, 
toda cosa del siglo se faze por su amor.





Y aquí, como me habéis pedido, la versión actualizada:


El dinero quebranta las cadenas dañosas;
Tira cepos y grillos, prisiones peligrosas;
Al que no da dineros le ponen las esposas,
Por todo el mundo hace cosas maravillosas.

He visto maravillas donde mucho se usaba:
al condenado a muerte la vida le otorgaba,
a otros inocentes, muy luego los mataba;
muchas almas perdía, muchas almas salvaba.

Él hace caballeros de necios aldeanos,
Condes y ricoshombres de algunos villanos;
Con el dinero andan todos muy lozanos,
Cuantos hay en el mundo le besan hoy las manos.

Yo vi muchos monjes en sus predicaciones,
Denostar el dinero y a sus tentaciones,
Y al final, por dinero, otorgan los perdones,
Absuelven los ayunos y hacen oraciones.

Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir,
mas si huelen que el rico está para morir,
y oyen que su dinero empieza a retiñir,
por quién ha de cogerlo empiezan a reñir.

En resumen lo digo, entiéndelo mejor,
el dinero es del mundo el gran agitador,
hace señor al siervo y siervo hace al señor,
toda cosa del siglo se hace por su amor.



miércoles, 13 de noviembre de 2013

DAUGHTRY - Baptized (2013)


Daughtry vuleve a la carga con su nuevo trabajo. Por lo escuchado en su canción de adelanto, "Waiting for Superman", parece que lamentablemente ha abandonado su faceta rockera para amoldar su estilo (perfectamente reconocible) a sonidos más amables, más pop. A pesar de ello, la canción no me disgusta del todo, aunque claro, no es "Traffic light".




Reseñas literarias.


Me habéis pedido algún ejemplo de comentario, crítica o reseña de libros. Os dejo a continuación dos "modelos" de reseña literaria que os podrían ayudar para vuestros comentarios de las lecturas que tenéis que hacer a lo largo del curso. Una es positiva y la otra no tanto, así tenéis ejemplos diferentes. 

Esto no implica que tengáis que seguirlas, copiarlas o imitarlas; sólo son ejemplos que pueden orientaros en vuestro trabajo.

El devorador de hombres. Horacio Quiroga. (Ed. Menoscuarto. Palencia.)

El uruguayo Horacio Quiroga (1878-1937), gran maestro del relato, escribió bajo seudónimo seis brillantes novelas cortas que se publicaron por entregas. En el aire fantástico del buen lector de Poe, destaca la absoluta modernidad y vigencia de unos textos escritos entre 1908 y 1913. Son narraciones (ambientadas en selvas brasileñas, hindúes, o en el África negra) y comparten el mismo impulso aventurero-turbulento del Roberto Arlt de El criador de Gorilas. A ambos les fascinaba el terrible dilema barbarie/civilización.


Con el miedo a lo salvaje (lo no dominado), se inicia “Las fieras cómplices” en una relampagueante noche de tormenta en el Matto Grosso donde un misterioso caminante se adentra para un extraño encuentro. Quiroga dosifica magistralmente la identidad y drama del protagonista, con exageración romántica, entre serpientes negras y peligros que acechan. Comparece, como en Arlt, uno de esos patrones esclavistas despiadados e inhumanos. El asunto del dolor y la tortura (humana o animal) ocupa todo el libro, incluso entre los tres investigadores (ruso, italiano y uruguayo) del complejo y fascinante texto de ciencia ficción “El hombre artificial”, que aborda ya la pregunta por lo verdaderamente humano y si en ciencia vale todo. Quiroga fue genio del suspense, a menudo entre lo racional y el espiritismo, como en “El mono que asesinó”, de comienzo humorístico en ese zoo de Buenos Aires en el que Guillermo Boox recibe mensajes cifrados de un simio parlante desde su jaula. Fascinante drama obsesivo de metamorfosis, reencarnaciones y destino implacable. Como en Arlt, la venganza calculada y lenta es recurrente: qué magnífico texto “El devorador de hombres”, contado desde un tigre imperial de Bengala: una cacería trágica, un caballero inglés, un domador de circo sin escrúpulos… dan pie para reflexionar sobre la crueldad y vanidades del mundo. “Una cacería humana en África”, última historia, sirve para que, entre tanta barbarie, surja la figura heroica y compasiva de Ruy Díaz. Libro envolvente y hechizante, como la propia selva o la imaginación fértil y febril de Quiroga.

Ernesto Calabuig. El Cultural. (8-XI-2013)



Las puertas de la noche. Alejandro Gándara. (Ed. Alfaguara)

Ha escrito Alejandro Gándara un libro autobiográfico que, sin embargo, no se comporta como una autobiografía, puesto que ofrece tan solo retazos de su vida, seleccionados casi siempre en torno a un motivo central: la pérdida de varios amigos en muy poco tiempo, lo que le lleva a reflexionar sobre la muerte. La construcción de la obra es, por tanto, la de una voz autoreflexiva, no ficcional, con alto grado de intelectualización de las experiencias límite.

La novela se abre con un prólogo y se cierra con un epílogo sentenciosos, en los que se acumulan apotegmas, consejos y paradojas, no todas logradas. Algunas, por su simplicidad, parecen de libro de autoayuda y se hallan sorprendentemente contiguas a excelentes sentencias de tipo clásico.

En esta disparidad y desequilibrio se encuentra el talón de Aquiles del libro, que no ha acertado con el tono, o mejor, lo ha conseguido muchas veces (contiene páginas muy buenas), pero cambia ese registro con demasiada facilidad. [...]

A partir del entierro del tercer amigo, el libro pierde unidad, puesto que el narrador-autor mezcla consideraciones autobiográficas sobre su tardía tercera paternidad con síntesis de lo que parecen unas clases sobre la muerte de Sócrates y reflexiones y ensayos leídos sobre ella, así como sobre pasajes bíblicos y homéricos o sobre la tradición amorosa occidental.  [...] Aunque el ensayismo no me parece un déficit del libro. Es más, considero que su autor exhibe buenas dotes reflexivas, indaga en zonas del pensamiento con agudeza y facilita una comunicación con textos muy bien elegidos de la tradición greco-hebrea, o la excelente glosa del más famoso título de Joan Didion, El año del pensamiento mágico. No me planteo la función de tales aportes, sino la oportunidad de los otros, esos apuntes menores y triviales de su condición profesional.

La veracidad autobiográfica, condición que el libro quiere componer, no siempre le ha beneficiado. Las mejores páginas son las que desarrollan el tema de la muerte y el duelo, sobre todo las que tienen que ver con Muriel, Javi (el amigo de la hija) y Alfredo. Gándara ha logrado asediar con inteligencia el asunto de la muerte y, sobre todo, las perplejidades de quien la sigue de cerca. [...] El libro no camina por la elegía emocional, sino que discurre por senderos de variada intelectualización. Aunque tal contención, a mi juicio, le favorece.

J. M. Pozuelo Yvancos. ABC Cultural (26-X-2013)