domingo, 27 de octubre de 2013

José María MERINO, Premio Nacional de Narrativa.



El escritor y académico ha recibido el galardón por su novela El río del Edén.



En una entrevista telefónica ha dicho: "Si perdemos los aspectos simbólicos como el libro y su contenido literario está en peligro la subsistencia de la especie, porque es en la ficción, a través de la lectura, donde está garantizada nuestra capacidad de imaginación, nuestro desarrollo". 

Merino se pregunta asimismo: "Si perdemos la letra escrita, ¿qué somos?".

El río del Edén es la historia de Daniel y Tere, una pareja cuyo hijo tiene síndrome de Down. El escritor analiza lo que significa para la familia la crianza de Silvio, y también reflexiona sobre la idea de la felicidad.







miércoles, 23 de octubre de 2013

El sujeto de la oración


El sujeto es la palabra, oración o grupo nominal cuyo núcleo concuerda con el verbo en número y persona. Ej:

          Nosotros fuimos el sábado al partido.
               suj.

         
          Estefanía come mucho
               suj.

          Me gustan las manzanas
                                    suj.


Pasos para reconocer el sujeto.

     La concordancia entre el sujeto y el verbo de una oración permite conocer el sujeto. Por tanto:
  1. Debemos localizar el verbo:

                  El libro está sobre la mesa.
                                  V
  1. Cambiamos el número del verbo y la persona:

*El libro están sobre la mesa.

3.      Comprobamos si hay que cambiar el número de otras palabras para que la oración sea correcta:

                       Los libros están sobre la mesa.

     La palabra o palabras que también cambien constituyen el sujeto de la oración.

Nota: la función de sujeto nunca puede estar desempeñada por un elemento introducido por preposición: a ti, con ella, para Ramón, etc.

EJERCICIOS DEL SUJETO


  1. Señala cuál es el sujeto en las siguientes oraciones:

a)      Me encanta este zumo.

b)      Yo siempre confiaré en ella.


c)      A tu hermano lo vio Mario en el cine.

d)      La directora fue sustituida por el comité la semana pasada.


e)      Me sorprendió mucho esa película.

f)        Nos preocupa su actitud.



  1. Si en la oración Le molesta el ruido, tanto le como el ruido concuerdan con el verbo en número y persona, ¿cómo se averigua cuál de ellos es el sujeto?





  1. Señala los sujetos de estas oraciones y clasifícalas según su categoría gramatical:

a)      Esta mujer necesita ayuda.


b)      Aurora viene muy pronto.


c)      Me parece mal eso.


d)      ¿Quién te lo ha dicho?


e)      Esto no es propio de ti.


f)        A María no le gusta su carácter.


g)      Son importantes tus razones.


Sustantivo:
Pronombre:
Grupo nominal:


Fuente: Análisis sintáctico. Teoría y práctica. Leonardo Gómez Torrego. Ed. SM.

"Kayla", nuevo videoclip de FLYING COLORS


El nuevo vídeo de Flying colors es "Kayla", una de las muchas excelentes canciones que están incluidas en su álbum. Llena de magia, elegancia, sabiduría, clase, buen gusto... Una hermosa canción para todo aquel que disfrute con la música.


jueves, 10 de octubre de 2013

Premio Nobel de Literatura 2013: al fin, Alice MUNRO



Hace un par de meses aseguraba en este espacio que Alice Munro era una de las mejores escritoras del mundo. 


Hoy, después de años en la lista de candidatos al premio, la autora canadiense ha sido galardonada con el Nobel de Literatura. Según la Academia, la escritora es "maestra del relato corto" y "su estilo es claro y de un realismo sicológico". 

El premio Nobel de Literatura es ahora más grande con Alice Munro en su lista. 

En este enlace puede leerse su relato "Radicales libres".


Más información:







lunes, 7 de octubre de 2013

Modelo de examen de Selectividad 2013-2014. Criterios de corrección y orientaciones generales.


Aquí os dejo el enlace al modelo de examen de la asignatura para este curso.

http://www.uam.es/estudiantes/acceso/coordinadores/nuevo_acceso/modelos/lengua.pdf


LITERATURA EN EL SIGLO XIX: ROMANTICISMO Y REALISMO


Las dos mitades del siglo XIX se corresponden con dos estilos muy distintos: el Romanticismo y el Realismo.

En la primera mitad, el Romanticismo propugna una exaltación de la personalidad individual, concediendo importancia capital al sentimiento, muy por encima de la razón. Por eso, los románticos dan la impresión de ser contradictorios: tan pronto se entregan con pasión a un amor, a un ideal, como los abandonan desengañados. Buscan una total libertad: moral, religiosa, política y artística. No aceptan las normas sociales, suelen ser rebeldes, atormentados. En política, defienden el liberalismo. En arte, no aceptan más regla que su capricho o su inspiración. El género literario más característico del Romanticismo es la poesía lírica, libre expresión de la subjetividad del artista. Las grandes polémicas surgieron con los estrenos de los dramas románticos: mezclaban verso y prosa, métricas y estilos diferentes, personajes distintos, lo cómico y lo trágico... Eran obras espectaculares, que buscaban conmover al espectador.



En la segunda mitad del siglo, la novela realista parte de criterios casi opuestos: basarse en la observación, intentar reflejar con fidelidad las costumbres contemporáneas... Por eso, los principales escritores realistas son, todos, grandes observadores, atentos a los pequeños detalles que sirven para caracterizar a un personaje. No se trata de copiar absolutamente la realidad (eso no sería arte), sino de intentar ser verosímil en todos los aspectos: creación de personajes, motivación psicológica, descripción de ambientes, situación, intriga, desenlace, lenguaje... El escritor realista se preocupa mucho de determinar el tiempo y el lugar donde se desarrolla la acción. Predominan los escenarios y personajes de la clase media, que en ese momento se ha convertido en la gran protagonista de la historia. En toda Europa, la novela realista es la novela clásica.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Texto de "El sí de las niñas".


Os dejo el texto que vamos a comentar de la obra de Moratín, un texto clásico, muy recurrente, pero que ilustra a la perfección cuál era el planteamiento del teatro neoclásico.

El sí de las niñas. Leandro Fernández de Moratín. Acto tercero, escena XIII.

DON DIEGO
Pues éste es el papel que tiraron a la ventana...
No hay que asustarse, ya lo he dicho. (Lee) «Bien mío: si no consigo hablar con usted, haré lo posible para que llegue a sus manos esta carta. Apenas me separé de usted, encontré en la posada al que yo llamaba mi enemigo, y al verle no sé cómo no expiré de dolor. Me mandó que saliera inmediatamente de la ciudad, y fue preciso obedecerle. Yo me llamo don Carlos, no don Félix. Don Diego es mi tío. Viva usted dichosa y olvide para siempre a su infeliz amigo. Carlos de Urbina.»

DOÑA IRENE
¿Conque hay eso?

DOÑA FRANCISCA
¡Triste de mí!

DOÑA IRENE
¿Conque es verdad lo que decía el señor, grandísima picarona? Te has de acordar de mí. (Se encamina hacia DOÑA FRANCISCA, muy colérica, y en ademán de querer maltratarla. RITA y DON DIEGO lo estorban.)

DOÑA FRANCISCA
¡Madre!... ¡Perdón!

DOÑA IRENE
No, señor, que la he de matar.

DON DIEGO
¿Qué locura es ésta?

DOÑA IRENE
He de matarla.

DON CARLOS, DON DIEGO, DOÑA IRENE, DOÑA FRANCISCA, RITA

(Sale DON CARLOS del cuarto precipitadamente; coge de un brazo a DOÑA FRANCISCA, se la lleva hacia el fondo del teatro y se pone delante de ella para defenderla. DOÑA IRENE se asusta y se retira.)

DON CARLOS
Eso no... Delante de mí nadie ha de ofenderla.

DOÑA FRANCISCA
¡Carlos!

DON CARLOS
Disimule
(A DON DIEGO) usted mi atrevimiento... He visto que la insultaban, y no me he sabido contener.

DOÑA IRENE
¿Qué es lo que me sucede Dios mío?... ¿Quién es usted?... ¿Qué acciones son éstas?... ¡Qué escándalo!

DON DIEGO
Aquí no hay escándalos... Ese es de quien su hija de usted está enamorada.... Separarlos y matarlos viene a ser lo mismo... Carlos... No importa... Abraza a tu mujer. (Se abrazan DON CARLOS y DOÑA FRANCISCA, y después se arrodillan a los pies de DON DIEGO.)

DOÑA IRENE
¿Conque su sobrino de usted?...

DON DIEGO
Sí, señora, mi sobrino, que con sus palmadas, y su música, y su papel, me ha dado la noche más terrible que he tenido en mi vida... ¿Qué es esto, hijos míos, qué es esto?

DOÑA FRANCISCA
¿Conque usted nos perdona y nos hace felices?

DON DIEGO.
Sí, prendas de mi alma... Sí.
(Los hace levantar con expresión de ternura.)

DOÑA IRENE
¿Y es posible que usted se determina a hacer un sacrificio?...

DON DIEGO
Yo pude separarlos para siempre, y gozar tranquilamente la posesión de esta niña amable; pero mi conciencia no lo sufre... ¡Carlos!... ¡Paquita!... ¡Qué dolorosa impresión me deja en el alma el esfuerzo que acabo de hacer!...Porque, al fin, soy hombre miserable y débil.

DON CARLOS
(Besándole las manos.)
Si nuestro amor, si nuestro agradecimiento pueden bastara consolar a usted en tanta pérdida...

DOÑA IRENE
¡Conque el bueno de don Carlos! Vaya que...

DON DIEGO
Él y su hija de usted estaban locos de amor, mientras que usted y las tías fundaban castillos en el aire, y me llenaban la cabeza de ilusiones, que han desaparecido como un sueño... Esto resulta del abuso de la autoridad, de la opresión que la juventud padece; estas son las seguridades que dan los padres y los tutores, y esto lo que se debe fiar en el sí de las niñas...Por una casualidad he sabido a tiempo el error en que estaba... ¡Ay de aquellos que lo saben tarde!

DOÑA IRENE
En fin, Dios los haga buenos, y que por muchos años se gocen... Venga usted acá, señor, venga usted, que quiero abrazarle. (Abrazando a DON CARLOS. DOÑA FRANCISCA se arrodilla y besa la mano a su madre.) Hija, Francisquita. ¡Vaya! Buena elección has tenido... Cierto que es un mozo galán... Morenillo, pero tiene un mirar de ojos muy hechicero.

RITA
Sí, dígaselo usted, que no lo ha reparado la niña... Señorita, un millón de besos. (Se besan DOÑA FRANCISCA y RITA.)

DOÑA FRANCISCA
Pero, ¿ves qué alegría tan grande?... ¡Y tú, como me quieres tanto!... Siempre, siempre serás mi amiga.

DON DIEGO
Paquita hermosa (Abraza a DOÑA FRANCISCA), recibe los primeros abrazos de tu nuevo padre...No temo ya la soledad terrible que amenazaba a mi vejez...Vosotros (Asiendo de las manos a DOÑA FRANCISCA y a DON CARLOS) seréis la delicia de mi corazón; y el primer fruto de vuestro amor... sí, hijos, aquél....no hay remedio, aquél es para mí. Y cuando le acaricie en mis brazos, podré decir: a mí me debe su existencia este niño inocente; si sus padres viven, si son felices, yo he sido la causa.

DON CARLOS
¡Bendita sea tanta bondad!

DON DIEGO
Hijos, bendita sea la de Dios.