jueves, 8 de julio de 2010

Anatomía de un instante, de Javier CERCAS


Algunos críticos se han apresurado en calificar Anatomía de un instante como el mejor libro del siglo XXI, como una obra imprescindible en este comienzo de siglo. Libro del año para El Mundo y El País y obra maestra para un buen puñado de críticos literarios, Anatomía de un instante se centra en uno de los episodios más relevantes de la Historia reciente de nuestro país: el momento en el que el teniente coronel Tejero irrumpió en el Congreso de los Diputados pistola en mano y, tras comenzar a disparar, todos los diputados se tiraron al suelo excepto tres: Adolfo Suárez, Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo. Ese momento que refleja que el destino de un hombre consta en realidad de un solo instante en el que sabe realmente quién es, según Borges, sirve a Javier Cercas para armar un retrato de las personas y las circunstancias que rodearon el golpe de estado.

Cercas quería escribir una novela, pero se dio cuenta de que el material del que disponía era tan potente que no era necesario novelarlo, aunque el libro tampoco es un ensayo; si se quiere es un libro de no ficción que, gracias a la maestría narrativa de su autor (paralelismos, repeticiones, dosificación de la información), el cual emplea recursos de la literatura de género para ordenar y describir/narrar los hechos, se lee casi sin respirar.

También es un libro sobre Suárez, al que dedica buena parte de la obra. Allí, sentado en su escaño "mientras las balas zumbaban a su alrededor", es la imagen de un hombre que ha llegado al instante en el que quizás ya sabe quién es.

Y claro, también es un libro de Historia excelentemente documentado.

El momento en el que se centra el libro es éste:

El asalto de Tejero al Congreso el 23-F de 1981




Un irresistible cruce de géneros que emociona y asombra.


lunes, 5 de julio de 2010

El juego de las preguntas y respuestas

Os presento una iniciativa del Ministerio de Cultura. Se trata de un juego en el que tenéis que responder a preguntas de diversos temas. Podéis elegir sobre qué tema queréis responder (cine, arte, ciencia, música...) o si preferís responder a preguntas de todos los temas. Ya me diréis qué tal os va. El enlace es el siguiente:



lunes, 14 de junio de 2010

TOM PETTY & THE HEARTBREAKERS - Mojo

No me resisto a la tentación de dejar constancia del nuevo disco de uno de los más grandes músicos vivos de Norteamérica. Tom Petty & The Heartbreakers son una leyenda viva. En Estados Unidos son tan adorados como Bruce Springsteen aunque en Europa no gocen de su popularidad. Estoy seguro de que no es de vuestro gusto, aunque... quién sabe.

Dejo primero el vídeo de su nueva canción y algunos de otras anteriores. En ellos podréis comprobar que los actores que aparecen son muy conocidos. Como digo, pocos son los que se resisten a Tom Petty.












jueves, 3 de junio de 2010

Errores más frecuentes y últimos consejos

Os comento a continuación cuáles han sido los errores que habéis cometido con más frecuencia en los últimos exámenes y algunos consejos y recordatorios que pueden seros de utilidad en el examen de Selectividad.

Los errores más habituales han sido:

- La incorrección en el uso de la puntuación ortográfica. Ya sabéis que van a penalizar especialmente este aspecto.
- Habéis olvidado clasificar el tipo de palabra o categoría gramatical a la que pertenece la palabra propuesta en la cuestión de análisis morfológico (4b).
- En la cuestión de la lectura (5b) debéis diferenciar (y aportar) el contexto histórico y literario de la opinión personal. Si preferís hacerlo todo junto podéis hacerlo, pero no olvidéis incluir los dos aspectos. Nunca debéis hacer un resumen de la obra.
- Una vez más: los títulos de las obras van subrayados o entrecomillados (y la primera letra en mayúscula).
- Tenéis que tener cuidado con la concordancia sujeto-verbo, relativo antecedente, etc.
- Suprimid, por favor, el "nos" en el comentario de texto. Por ejemplo: *nos plantea, *nos transmite, *nos muestra...
- No olvidéis numerar las líneas del texto que os proponen. Os va a facilitar mucho el trabajo, y vais a ahorrar mucho tiempo.
- No utilicéis la segunda persona del singular en la argumentación. (Otra que no he dicho nunca, ¿verdad?)
- Es 'sustantivar', no *sustantivizar; 'adjetivar', no *adjetivizar.
- Especialmente en la opción B, comentar el texto no es parafrasear el texto. Centraos en los recursos que utiliza el autor, la técnica, el vocabulario, el uso de las personas, la implicación o la distancia que marca el autor con respecto al texto, etc. Vamos, todas esas cosas que tampoco suelo decir.
- Es 'darse cuenta de que'.
- Es necesario entrecomillar cuando se citan líneas o partes del texto.
- No pongáis título a la argumentación.
- Los números se deben escribir en letra, igual que los ordinales (a no ser que tengáis que escribir el 74.869, una fecha o algo así).
- 'Sobre todo' es separado. Un 'sobretodo' es otra cosa.
- En la cuestión 1 hay que separar y especificar claramente a), b), c) y d).
- Después de dos puntos (:) no se escribe mayúscula a no ser que la palabra vaya en mayúscula. Lo mismo detrás de punto y coma (;).
- El "cinco" de Cinco horas con Mario va escrito con letras.
- Hay que suprimir el "de" que ponéis delante de los títulos de las obras.
- Por favor, no llaméis novelas a las obras de teatro.
- En la división del texto en partes hay que señalar desde dónde hasta dónde va cada parte.

¿Qué baja nota en el examen?

- Falta de corrección y errores de acentuación.
- Redacción defectuosa.
- Puntuación ortográfica incorrecta.
- Falta de madurez.
- Uso de un registro inapropiado.
- Vocabulario pobre.
- Sintaxis incorrecta.

Recomendaciones generales (indicaciones de los coordinadores universitarios de la asignatura):

- Es muy importante distanciarse del registro coloquial.
- Evitar el "yo" y el "tú".
- Es tan o más importante la forma que el contenido.
- No parafrasear.
- Lo que más se valora es la coherencia y la madurez.

Mucha suerte.

domingo, 23 de mayo de 2010

Sin palomas. Por Manuel RIVAS

Buenísimo el artículo publicado por Manuel Rivas ayer en El País. Trabajaremos con él.

Hay que estar más atento a las metáforas. El primer recorte presupuestario afectó, hace dos meses, a las palomas mensajeras. Previo informe del Estado Mayor Conjunto, el Gobierno aprobó en Consejo de Ministros el desmantelamiento del Servicio Colombófilo Militar, creado en 1879. Según el acuerdo, "la utilización de las palomas mensajeras como medio de transmisión ha dejado de tener interés para la defensa nacional". La medida afectó a 300 palomas y a cinco mandos militares. Los jefes humanos fueron recolocados, pero las maravillosas aves perdieron su condición de empleadas del sector público y tendrán que buscarse la vida en la competición deportiva, lo que no deja de ser, además de otra metáfora, el principio de un futuro incierto, a menos que tengan suerte de volar al mercado asiático, donde las apuestas por las carreras colombófilas mueven un pastón. Varias de estas palomas habían sido condecoradas y la última hazaña fue el vuelo protagonizado por una de ellas, en el 2006, de las Chafarinas a Madrid en solo 24 horas. Digan lo que digan, esa paloma, privatizada, no llegaría antes ni de coña. Ignoro la cuantía del ahorro que supone prescindir de estas volátiles tan cualificadas, pero es una pena que un Estado como el español tenga que renunciar a sus palomas mensajeras. Al contrario, las veo más necesarias que nunca. El principal problema de España sigue siendo el de la comunicación, que no aparece en las encuestas, pero está debidamente enunciado en el salmo bíblico 135: oculos habent et non videbunt; aures habent et non audient. Hay más herramientas que nunca para crear espacios de empatía allí donde hay enconamiento, pero de qué sirven los sofisticados cacharros cuando los ojos no quieren ver ni los oídos oír. Vivimos un periodo de cetrería política y hay que superar el pensamiento ingenuo de que los sacrificios sociales sacian a los neo-halcones. El país se ha quedado sin palomas y yo sin metáforas.

jueves, 13 de mayo de 2010

JEFF BUCKLEY - Grace (1994)


La muerte de Jeff Buckley a los 30 años, después de haber grabado uno de los álbumes más admirados de los últimos años disparó la leyenda. Su disco Grace, el único que grabó, ha sido unánimemente calificado como "obra maestra" por críticos y aficionados. Su personalísima interpretación y sus composiciones resultan emocionantes e intensas. Por otro lado, ha grabado una de las mejores versiones de la Historia: la sobrecogedora, conmovedora, extraordinaria "Hallelujah". Es difícil encontrar una interpretación tan sincera, tan emotiva, tan desnuda e inspirada como ésta. La dejo aquí, junto a la maravillosa "Forget her".






sábado, 1 de mayo de 2010

¿Qué es la vocación literaria?

Os dejo un interesante artículo que ha aparecido hoy en Babelia:

Por de pronto, una anomalía vital. En la mocedad, cuando uno vive en proyecto y todas las opciones existenciales permanecen abiertas, la vida ofrece, como una baraja extendida sobre el tapete, una exuberante variedad de posibilidades humanas: podemos soñar con ser actor, campeón de tenis, científico o explorador, o una combinación lujosa de todas ellas. Tener vocación literaria significa comprobar que de las mil posibilidades humanas, sólo una, una nada más, de una forma espontánea y sorprendente para uno mismo, absorbe por entero las anfractuosidades de una personalidad en origen plural y compleja, y activa en esa muy específica dirección todas las facultades intelectivas, volitivas, sentimentales y hasta corporales del sujeto rehén de la musa, ejerciendo sobre él una tiranía de sátrapa oriental. Sin duda, un objetivo y casi diría bárbaro empobrecimiento de la prodigalidad vital, por un lado. Pero por otro, una formidable concentración de energías que, sostenidas en el tiempo, tras años de obstinada fidelidad, proporciona a ese condenado a las galeras una íntima familiaridad con la emoción que un día lo arrasó todo dentro de sí y todavía lo sostiene, así como con ese haz desordenado de entrevistas intuiciones y formas que la ola emocional originaria trajo consigo.

La vocación es una manía numinosa que se moviliza imantada por una fascinación magnética -mysterium fascinans-, pero que exige a cambio una devoción exclusiva, no compartida, que excluye fáusticamente -mysterium tremens- el amor por cualquier otra cosa en el mundo. Pues en efecto si hay algo claro sobre la vocación es su tendencia al totalitarismo, que practica rapiñando en el interior de su presa para instrumentalizar todos los campos de la subjetividad afectada, pensamientos, experiencias y afectos, devorándolos con voracidad insaciable. La vocación suministra una inigualable intensidad a la existencia, crear la apariencia de trocar el azar por la necesidad en la propia biografía derramando sobre ella una lluvia de "sentido", pero a precio de que todo lo demás no lo tenga o lo tenga como ocasión para una confirmación de esa emoción primera, omniabarcante y omnipresente. Y como el hombre de vocación sabe que ese especialismo vital suyo es comparativamente exagerado y aun monstruoso, finge ante el mundo una afectada normalidad de buenos sentimientos y buena ciudadanía que en el fondo no conoce ni comprende. Y como, por añadidura, lo habitual es que entre el nacimiento adolescente de la violencia de la emoción y el momento de darle serenamente forma, la madurez capaz de convertirla en obras literarias bien acabadas, se abra un considerable lapso de tiempo, ahí tenemos a ese hombre preñado de vocación soportándose malamente a sí mismo y sobrellevando su extraña gravidez en el lento rotar de las estaciones, un año tras otro, abandonado a la más perentoria y solitaria ansiedad.

En esto se observa hasta qué punto constituye un error y un monumental malentendido de la verdadera esencia de la vocación literaria esa propensión romántica a enaltecer la originalidad y la excentricidad del artista, en suma, su vida como radical anomalía, porque siendo ya la vocación la más extremosa de las anomalías vitales, la tarea del artista genuino no consiste en alentar una pulsión que de suyo es bárbara e imparablemente expansiva sino, por el contrario, en arreglárselas de alguna manera para, en expresión de Thomas Mann, mantener los perros en el sótano y no permitir que se enseñoreen de la casa entera. El artista no necesita ayuda para inflamar todavía más el incendio íntimo que le consume sino para frenar su onda abrasiva, templarla y mantenerla en unas proporciones humanamente vivibles y civilizadas.

Es literaria la vocación del artista cuando éste es arrastrado por el movimiento de fijar su emoción por escrito. Es una compulsión que sobreviene a las personas cuya abstracta pasión los ha distraído de las ocupaciones más prácticas de la vida. La tradición los presenta muchas veces como pastores que vagan por el campo. Moisés pastoreaba el rebaño de Jetró, su suegro, cuando llegó al monte Horeb y allí tuvo la visión de una zarza ardiente que le hablaba (Éxodo 3); Hesíodo se hallaba al pie del monte Helicón apacentando sus ovejas cuando se le acercaron las Musas y le dieron un cetro que lo consagraba como poeta (inicio de la Teogonía). La primera escena pone el acento en el aspecto ígneo, quemante, de la vocación, mientras que la segunda destaca más bien la gracia y el encantamiento que también le son propios. En ambos casos, la epifanía poética conduce a una misión: la de crear un documento definitivo (Pentateuco, Teogonía).Todo el afán del poeta es entonces ordenar esa verdad que ha visto y sentido y dotarla de una forma perdurable, arrebatada en un acto de violencia al caótico devenir de la fluente experiencia humana; y en la labor de aplicar morosamente la forma a la obra -verso a verso, párrafo a párrafo-, crear un producto final en el que la verdad allí enunciada quede por siempre disponible para uno mismo y para los demás. Este último momento de sociabilidad literaria es esencial a la vocación: de igual manera que, como mostró Wittgenstein, no existen los lenguajes privados, tampoco es pensable una obra literaria privada. Crear es siempre un acto de comunicación.

Ésta es mi manera de entender la filosofía, una de las varias vocaciones literarias posibles. Así es como yo la vivo, la comprendo y me comprendo a mí mismo. Una precisión importante: vocación no arguye genio ni talento. Hay vidas extenuadas por una intensísima vocación pero artísticamente estériles, incapaces de producir nada de mérito. Con mucha probabilidad la devoción de Salieri por la composición musical no sería menor a la de Mozart, ni su ansia por producir algo inspirado, realmente grande. Su vocación era pareja, pero sus resultados no.

Javier GOMÁ LANZÓN